
Cuando la agonía del despertar se transforma en paz, y los mundos quedan inmersos en el sopor de la esperanza. Un tiempo hundido en el mar, presente entre pugilatos con peces y hombres para caminar. Los dedos quedan gastados y manchados con sangre, escondidos tras los mantos de la noche, como un espectro de infinitas caras que nos muestra la verdad, que esconde una pasión. El humo cercena la oscuridad, y sólo queda el limbo, el choque entre mundos corrompe la mañana y me deja gritar como un alma en pena los clamores de mi sombra.
1 comentario
Angelica -
Pasaba por aca para dejarte un saludito, bueno como te dije escribes superrr :P a mi me gusta muchop.
Cuidate y nos estamos viendo